Mudanzas

Toda mi vida me consideré una chica urbana: siempre viví en la ciudad, me gustan mucho el cine, el teatro, los museos, los bares, la gente, viajar en subterráneo, y la vida en la ciudad.

Nunca me sentí asfixiada, ni que la ciudad se apoderaba de mí, todo lo contrario, yo me hacía más fuerte en ella… Siempre tuve mis lugares, mis esquinas de encuentro, mi propia versión de Buenos Aires…

Cuando conocí a Juan, vivíamos a 8 cuadras el uno de la casa del otro, recuerdo que una vez me preguntó: “no te gustaría vivir en una casa alguna vez?” Y yo dije segura, y terminante: “ni en pedo, yo soy una chica urbana, soy una rata de ciudad”

El tiempo pasó, y 4 años  más tarde una amiga de Juan que vivía en Vicente López (15 km fuera de la ciudad), se iba a España porque su marido trabajaba ahí, por unos meses, y nos pidió que le cuidemos la casa, por el verano: una casa preciosa con pileta, que detalle no menor, le alquilaba al mismísimo Gustavo Cerati, dijimos que si porque era una excelente alternativa para pasar el verano…

Debo reconocer que fue una gran experiencia: Juan y yo íbamos y veníamos a trabajar todos los días juntos, cenábamos, si hacía mucho calor estábamos en la pileta, y sino, leíamos o veíamos películas. No teníamos hijos, así que toda esa casa (que era enorme) era para nosotros.

Le empecé a tomar gusto a cocinar y a pasar tiempo tranquila y sin salir a hacer nada… íbamos caminando a hacer compras  por el barrio, comprábamos el diario el domingo a la mañana, traíamos medialunas, salíamos a caminar  a la tardecita, leíamos al sol…. Una vida muy maravillosa y relajada. Detalle no menor: la amiga dejó una señora que venía a lavar, planchar y ocuparse de las cosas de la casa… Realmente vacaciones. Cuando terminó este momento en el paraíso, Juan me volvió a preguntar: “no te gustaría vivir en una casa alguna vez?” y yo dije, en un tono más amable,” la verdad es que no, esta experiencia fue maravillosa, porque estábamos en una casa divina, con todo pago más la señora, nosotros solos, que vamos a hacer en una casa?

Juan no dijo nada, pero cuando quedé embarazada por primera vez, volvió a la carga mucho más decidido: Me parece que tenemos que volver a tocar el tema de la casa…., no, le dije yo, para qué? Porque yo no quiero que mi hijo sea un chico de ciudad, quiero que crezca en una casa, yo no dije, que tiene de malo? Mucho me dijo: va a vivir colgado de la TV, en vez de salir a jugar al jardín, va a hacer vida de barrio, en vez de ser un histérico como los chicos de Capital, quiero que sepa andar en bicicleta (cosa que tengo que admitirlo yo no sé , que haga otra vida, no quiero esto para mi hijo y cual escena de Sex & the city entre Miranda y Steve, (que tienen una conversación parecida cuando deciden mudarse a Brooklyn) me dijo, no te das cuenta que ya no sos solo vos, ni vos y yo, esto es una familia con niños?

Me quedé callada, no puede seguir discutiendo, era un argumento que no podía refutar, y resultaba una carta muy importante de su parte… claro está la inseguridad y demás, que no es menor, pero hoy en día no discrimina en zona urbana o suburbana…

Después de mucho pensarlo, accedí a alquilar una casa con un contrato que decía que me podía ir a los 6 meses si quería y no quedarme los 2 años que implica un alquiler. La discusión fue tremenda pero fue la condición que puse y Juan, a regañadientes,  la aceptó.

Qué decirles? Al principio fue tremendo el contraste: salía a la calle y no había nadie, realmente nadie caminando a las 2 o 3 de la tarde, los pocos negocios abiertos no abrían, ni para tomar un café antes de las 4.30/5 PM, no conocía a nadie, no sabía cómo era el funcionamiento del barrio, algo recordaba de la experiencia de esos dos meses, pero en el medio pasaron  3 años… yo estaba con depresión pos parto, (me recuerdo saliendo  con anteojos negros, a llorar por la calle a tratar de distraerme, pero no tenía con que…) Fue muy difícil, y Juan temía que yo quisiera volver…                  A los 3 /4 meses entendí que la gente duerme siesta, y los chicos salen de los colegios a partir de las 4 PM, y ahí se llenaba de gente la zona;  encontré una verdulería linda, un café cerca de la estación que abría todo el día, donde podía leer y descansar mientras mi hijo dormía… mi ”amiga vecina” me tiro varios tips, sobre dónde ir, dónde depilarme, dónde pedir pizza, etc, y la vida se me empezó a hacer más fácil….terminó resultando una experiencia increíble, la casa que alquilamos era súper linda, no demasiado grande, con una hermoso jardín, que no era complicado de cuidar…. … finalmente Balta nació ahí, y si bien, hoy es una chico que ama las pantallas ( TV computadora, o celular, todas por igual) disfrutamos mucho de la vida afuera: leemos cuentos, corremos, juega con sus amigos etc…

Alguien me dijo una vez, que cuando uno tiene hijos se muda a barrios más tranquilos, en mi caso fue cierto….

De hecho después de esa casa, decidimos que queríamos hacer una vida en este barrio, y sacamos un crédito para comprar y hacer otra… y si bien, no comemos perdices, llegamos justos a fin de mes y yo sigo teniendo miedo a la noche, reconozco que me gusta vivir en este barrio: con las casas,  poca gente circulando, y cuando voy a mi viejo barrio en la ciudad, me pregunto cómo la gente puedo vivir en medio del lio, con tanto ruido y tanta gente, y me rio de mi misma, al darme cuenta, como me cambió la vida…

Sé que cuando mis hijos sean grandes, ya no vamos a vivir en una casa, por decisión propia: mantenerlas es un trabajo (y un dinero), y ya ellos harán su vida, y volveremos al departamento…  Igual siento que por más casa en los suburbios,  en algún lugar , me queda algo de mi vida urbana, sin ir más lejos, el otro día, estaba aspirando unas migas que dejaron en el piso y Juan, me dice: no es más fácil agarrar la escoba y la pala, y ponerse a barrer? Y yo muy sonriente le dije, vos no te olvides, que en el fondo, sigo siendo una rata de ciudad, y en la ciudad, tenemos alfombra y pasamos la aspiradora (la escoba la dejamos para salir!)

Carla, sub urbana

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Príncipes y Princesas

 

Tenemos el día del padre casi en puerta, y, como cada año, aún estoy corriendo con el tema regalos y demás (léase: elegir algo de cada uno de mis hijos y mío, tarjetas personalizadas por ellos y este año agregaremos golosinas), me puse a pensar en Juan y en algo que leí hace un tiempo que me llamo la atención: la nota decía que “el príncipe azul destiñe” y hablaba acerca de cómo nos habían jodido de pequeñas con tanta película de Disney y sus princesas; por un lado, por llamarnos princesas, y porque en algún momento nos creímos algo así, (poniéndonos en un mundo irreal) y desde  ahí,  nos vinculamos con el mundo.

Y claro desde ahí, del lugar de la princesita buscando un príncipe azul, una pretendía encontrarse con alguien….Una vez mi analista me dijo “¿qué tendría que tener un hombre para que te enamores de él?” y yo dije: “que sea inteligente, trabajador, buena persona, ambicioso, y bla, bla, bla…” ella, que es muy inteligente, no solo me dejo seguir, sino que me aconsejo, que lo escribiera e hiciera una lista, así la tenía a mano para revisarla cuando conociera a alguien…

El comentario hoy puede leerse gracioso, recuerdo que una vez se lo comenté a Juan, como anécdota adolecente,  y se re enojo conmigo diciendo: vos estás conmigo, porque yo cumplo los requisitos de una lista? Yo le sonreí y dije, nada que ver, yo no tenia una  lista cuando te conocí…yo me enamoré, sin lista. Con los años y a fuerza de ver millones de películas de chicas lo entendió: Las mujeres tenemos infinidad de listas de todo tipo. (pero eso es para otro post)

Así entendí que el príncipe azul destiñe, y que en realidad no es un príncipe los que necesitamos…

Hoy leí algo similar en el editorial de la revista Bazaar en Argentina, diciendo que por suerte los hombres no son como los príncipes de los cuentos: son hombres de verdad,  que sienten, se emocionan y no necesitan  escudos para salir a pelear contra dragones. No son superhéroes que viven colgándose de telarañas  y se esconden en una baticueva  (bueno, algunos si, a ellos también les contaron muchos cuentos cuando eran chicos y así están …)

Estos días, reconozco que Juan me tiene de lo más sorprendida: fue a buscar a Benja al jardín y se quedó  con él toda la tarde, porque está enfermo, y hoy lo llevó al pediatra, porque yo no podía salir del trabajo, ya sabemos que es el padre,  le corresponde y es su obligación, y también que nadie haría un aparte porque yo lo haga, pero  me hace sentir bien…siento que es un padre presente y que me alivia la carga.

Y eso,  de “padre presente” cuando hice la lista, ni siquiera lo imaginaba.  Feliz día del padre!

Carla

 

(esta foto es de una relación padre e hijo que me encanta en la película “love actually”)


Maricon

El viernes a la noche Juan me confirma del cumpleaños de Marcelo y yo pongo cara, la verdad es que se juntaban mis amigas y prefería verlas, y Juan, me contestó: si no recuerdo mal, tus amigas vinieron hace 10 días, por una cena a la que faltes no pasa nada….no me quedó otra, que asistir….

Marcelo no me cae bien, nunca me gusto mucho y siempre me pareció raro que él y Juan fueran amigos. Por suerte vinieron Mariano (que extrañamente, por lo poco que tienen en común, son hermanos) y María, que nos alivianaban la carga. Llegamos temprano, los chicos se pusieron a jugar, y la cena empezó muy alegremente, hasta que empezamos a hablar de unos amigos que tenemos en común con Mariano que viven en España, económicamente están muy bien, y son pareja gay, hace 6 años. Y en eso escucho que el hijo de Marcelo le dice a Balta, que es un maricón, y yo me quedo sorprendida, y digo: el sabe lo que significa” maricón”? y dicen, “no, es muy chico para entender que es  un hombre al que le gustaría ser mujer”; acto seguido Juan y yo saltamos, diciendo que ser gay es otra cosa, y la palabra maricón es una forma despectiva de llamar a una persona gay.      Marcelo, escucha lo que todos vamos comentando al respecto muy callado mirándonos y de repente suelta: a mi no me gusta trabajar con ellos, no son normales, en mi oficina hay un montón y nadie los aguanta.

Se hizo silencio, y Maria dijo a que te referís con “normales“? y el repitió la triste frase de su mujer…a partir de ahí Maria, Mariano, Juan y yo estábamos de un lado defendiendo la posibilidad de cada uno de expresarse y  hacer literalmente de su culo un pito, y no juzgar por su preferencia sexual. Hablar de la “normalidad” en términos de natural y no de sexualidad.

El clima se puso tenso, y nadie daba el brazo a torcer, lo empezaron a comparar con las diferencias de razas o religiones y ya el tema se puso tremendo…. entonces se  nos ocurrió mirar la hora y decir que era lo suficiente tarde como para irnos.

Volvimos todo el camino hablando de la charla y lo extraño que nos resultaba que opinaran así…. le dije a Juan, no se si tenemos próxima vez en esta casa…. Juan no contestó, pero se que es muy duro para él que su amigo se comporte de esta manera. Porque estos comentarios ponen en evidencia muchas otras cosas: discriminación, racismo, xenofobia, etc . que hacen que se aleje….

Uno no pretende que todos pensemos igual, pero hoy tenemos acceso a información y a desmistificar muchas creencias….hay cosas que yo no puedo tolerar, porque mas alla de no estar de acuerdo, no son valores con los que yo  me manejo, ni me interesa que mis hijos tengan cerca.

Carla.  En contra del racismo, la xenofobia, y la discriminación

 

 

 

 

Como el feminismo nos cago la vida.

nosotras podemos!!Bueno, tal vez sea un poco categórica y me tilden de machista, no es así.

Ya se que el feminismo trajo un montón  de beneficios: igualdad de derechos en algunos casos, posibilidad de voz y voto en otros, posibilidad de disfrutar del sexo y las ventajas de la anticoncepción, etc, etc pero yo hablo de algo mas terrenal, de la vida diaria, en ese sentido creo que el feminismo nos cagó la vida (disculpen la mala palabra, es la que mejor describe la sensación)

Ahora somos independientes y todo lo podemos hacer: podemos tener hijos con un donante de esperma, tener un departamento propio, un auto, un alto cargo en una compañía, nuestro propio negocio, viajamos solas y somos maravillosas. No necesitamos nada de nadie, somos superchica o la mujer maravilla, la sociedad, la publicidad, (y nosotras mismas), nos dice todo el tiempo que podemos, y nosotras seguimos adelante, y vamos por mas.

Saben que? basta para mí.

Yo necesito de los demás. Necesito Pedir y recibir ayuda.

Necesito un hombre (porque me gustan los hombres, sino eligiría una mujer) que me acompañe en la vida, con quién compartir lo que me pasa, con quién pensar el “por venir”; no quiero poderlo todo, es muy desgastante, es triste estar sola todo el tiempo y tomar decisiones: desde qué comer, hasta qué nos queda mejor para salir… quiero pensar que alguna vez me podré tomar un año sabático y que alguien se pueda ocupar de mi, mientras yo hago todo eso que dejo para mas adelante…

Quiero que alguien pueda ocuparse de mis hijos, que les lea cuentos, que los lleve al cole,  y a fútbol, que vaya a las reuniones de padres o compre el mapa que necesitan para mañana, no quiero correr sola.

Quiero que alguien se emocione conmigo, porque a Balta se le cayo su primer diente, y lo busque en el piso porque no lo encuentra y el ratón Perez no va a venir….

Quiero amigas para reirme y contar lo que nos pasa, para compartir historias y reinos de estupideces. Quiero a mis padres porque disfruto de ser hija y no estar sola, y compartir con ellos lo que nos pasa…

No me digan que ser una gran profesional y tener una gran carrera es el camino a la felicidad, porque no es cierto. Estar arriba es estar muy solo, es pensar con quién almorzar, a quién copiar en un mail, o con quien te conviene ser amigo….el poder es solitario. Y para que sirve?

Y en definitiva, que es poder? Poder que? Poder comprar, poder tener mas cosas?

Poder viajar en primera clase? Para encontrares con quién? quien te espera? quién deja mensajes en la contestador de tu casa…? (no de tu celular, de tu casa)

Si bien no creo que las mujeres queramos estar en casa todos el día cocinando, lavando y planchando (tampoco como Betty Drapper de Mad Men), me parece que tampoco queremos esto que ocurre hoy: trabajar 20 horas por día, llegar extenuadas, ver pasar los días, y no saber que pasa con nuestra gente.

Y creo también que creernos esto nos ha hecho mucho daño. En nuestro presente, en la vida que elegimos. Conozco infinidad de mujeres que no pueden elegir, que están solas añorando su mejor época, y que se arrepienten de haberle dedicado a la carrera, los mejores años de su vida y que dejarían todo, sin mirar atrás, por encontrar a alguien que se haga cargo de ellas y sus necesidades emocionales y  económicas. Y todas lo confiesan en conversaciones de amigas, o donde no hay un hombre que pueda escucharlas….

Entonces , vuelvo otra vez, con lo mismo, finalmente, tanto poder solas, no nos cago la vida?

bs

Carla

Un día sobre una rueda

Hoy era un dia genial, había organizado todo para estar sola en casa todo el dia.

Salí a la mañana para llevar a Balta al cole…. y  zas! rueda de atras pinchada, en llanta. La verdad es que con el tema del auto, reconozco que soy un desastre: hasta que el pobre no da señales solo le pongo nafta y sigo. Pero claro con un auto de 10 años, vengo haciendo service de todo, desde hace un año y medio: caño de escape, frenos, radiador, palanca de cambios, cambio del filtro de aire acondicionado, etc.

Así que a la mañana fui a cumplir mi misión: llevar a Balta a la escuela a horario, con todo y mi rueda en llanta. 3 señores muy amables, desde sus diferentes autos, me avisaron del estado de la rueda, pero claro, yo quería dejar a mi hijo,  a horario,  en la escuela. Una vez terminada mi misión, salí a buscar una estación de servicio donde me pudieran revisar la rueda, dos estaciones de servicio después, un señor,  muy amable, me la infló y dijo: “me parece que te la pincharon, tenes las 2 ruedas de atras abajo…. ojo!.”

Yo,  que cuando solo tengo que llevar a mi hijo al cole, gracias que agarro las  llaves y el celular, de pura casualidad tenía algo de dinero, guardado, porque se prendió la luz del tanque de nafta! y, ahí en la estación de servicio, (gasolineria) cargue la suficiente nafta como para andar  hoy sin contratiempos.

Cuando vuelvo a casa, me pongo a trabajar, al rato salgo al super y zas otra vez! la rueda  baja…Llamo a Juan y le pregunto:  “voy con la rueda como la tengo a la gomeria o llamo a un auxilio?”. ” Llama a un auxilio,” me dijo” tal vez la salvas y no tenes que comprarte una nueva.”

Despues llamar al auxilio (disculpen, no tengo al mas minima idea de como cambiar una goma), el señor vino bastante rápido, y después de agacharse a mirar la rueda el señor muy amablemente, me dijo, “Lo lamento, no sirve para nada”

Le agradecí y me decidí a ir a la Gomería. Me atendió otro señor, también muy amablemente y me dijo: “lo siento no sirve tienes que comprarte una nueva.” Y ahí nomas me sacudió un montón de dinero.

Volví a casa, mas pobre y cansada de correr atras del auto todo el dia. Pense en todo lo que quería hacer hoy, y terminé pensando que:

– Por suerte me toco un dia que no trasladarme por toda la ciudad. Y que trabajaba en casa.

– Por suerte no tenía que llevar a mis hijos a ningún lado.

– Por suerte, me tocaron un monton de señores amables que me ayudaron todo el dia. (aunque todos me costaron dinero, je!)

– Si una no tiene dinero para comprarse un auto nuevo, los autos viejos no deberían tener conservarse mejor? No se supone que una esta quebrada?

En fin. No soy una “chica tuerca”

xoxo, Carla.
cambiando una rueda

 

Volver a buscar trabajo


Por primera vez en cinco años volví a cargar mi Cv en un buscador.

Mas allá del cut & paste, es una situación extraña, me preguntaba tantas cosas!: disponibilidad de trabajo: que? cuanto quiero trabajar? cuantas horas voy a estar disponible para ello y cuento para mi casa? que quiero hacer? dinero: pido una pasta y que se caguen, si me voy a ir, que sea por un buen numero. Ahora, eso me pagará el desarraigo de mi hogar?, me pagará las horas fuera?, el no ver  todo lo que veo a mis niños? Posibilidad de viajar? mmmhhh que difícil! Edad: no hay muchas ofertas para gente de mas de 40… no se hagan ilusiones….

La verdad? no se que quiero…..

 

xoxo

Carla

Shot de adrenalina

El lunes finalmente arreglamos que al menos por un tiempo en mi trabajo iría solo una vez por semana, y ganando la mitad de mi sueldo. Cómo soy de las que miran el vaso medio lleno, me puse contenta que al menos voy a seguir ganando algo de dinero, aunque sea la mitad y eso significa que tengo que seguir buscando otro trabajo. Me puse a pensar a quiénes contactar y qué podía  hacer.

Me lo tomé con soda, me desperté con Benja, desayunamos lo lleve a la colonia de verano de su jardín, volví y me puse a hacer rompecabezas con Balta, jugamos un rato y cuando estábamos almorzando recibo un mensaje de texto, de mi “jefe” del trabajo: “Te queres ir a Miami por un día?”, me quedé helada, pero como yo para viajar soy mandada a hacer, contesté: “Claro, cuando?”, “Mañana” me dijo él, te llamo en media hora. Imaginen mi cara y mi estado.

La verdad es que no quería hablar adelante de mis hijos y quería charlarlo con Juan. Suponía que tenia que ver con unas piezas de un producto del trabajo, pero la realidad es que no tenía mucha idea. Me llamó me explico esto que les cuento y me dijo: te irías mañana por la noche, arregla tus cosas y confirmarme lo antes que puedas. Le mande un mail confirmandole, y el a su vez, me reenvía un mail copiando a las 3 personas mas importantes de la empresa, comunicando que yo había aceptado su propuesta, y que me estaba yendo mañana por la noche, sugiriendo un par de hoteles para reservar, y horarios de vuelo. (La vuelta a casa del 31 de diciembre con la valija, tuvo efecto muy rápido este año, pensé feliz! 2 días sola, en otro país, en un hotel 5 estrellas  y pensando en mi, pagada por otro, me parecía un SPA Glamoroso).  Me puse a pensar en los regalos de reyes para los niños, otro paso por la farmacia a comprar cremas, alguna cosilla que me hubiera quedado pendiente por comprar, algo de verano que empieza la pre temporada… (Una locura! Todavía no cobre y ya me lo estoy quemando de nuevo!!!)

Juan casi infarta, no lo podíamos creer! Me dijo que no me hiciera problema que nos arreglabamos,  y que me fuera. Arreglos de hotel, pasajes, yo iba creciendo en ansiedad, le mande un mensaje por what’s app, a mi amiga Sofi que vive allá, preguntándole si quería cenar conmigo, mañana por la noche, ella pensó que estaba haciéndole una broma, y no lo podíamos creer, la tarde avanzaba y yo iba hablando con el gerente que necesitaba esta pieza, que cuando me enteré que el estaba detrás de esto, me empece a desilusionar, es esas personas que no tiene idea, y no para de meter la pata. Primero me cambió el vuelo, quería hacerme volar de día (lo cual me sacaba un día entero en mi casa, volar de día me sienta fatal), pero me la comí, después no sabia como hacer una reserva en el hotel, y no tenía idea de que tenía que pedir un adelanto de dinero, en dólares efectivo y llevarme una muestra de la pieza para saber que tenia que traer. Por suerte Balta no estaba y Benja dormía, yo volaba de locura, y me la pasaba llamando a Juan, para pasarle novedades. Juan entraba en las paginas de las tiendas en las que habíamos estado para ver que podía traer… A las 4 PM recibo un mensaje de texto de mi jefe diciendo: no emitas hasta que no te confirme. Me empecé a desilusionar.

Sabía que la reserva de avión se vencía a las 5 PM cuando no me contestaron a las 5.30, dije, adiós a “mis dos días en la vida”…  a las 6 me llama mi jefe, pidiendo disculpas, me explicó que no había terminado el producto y no llegaba a tenerlo listo para ir y volver en dos días, que lamentaba mucho la urgencia, la adrenalina, y la inexperiencia de este gerente. Yo muy animada le dije, “bueno, tengo que cancelar mi cena de mañana a la noche, mi amiga Sofi, me espera mañana para cenar” Se rió y me prometió un próximo viaje a su cargo, que sabemos no se va a cumplir, pero le agradecí su oferta y la confianza de haber pensado en mí. Mas allá de todo, lo tomo como un voto de confianza…

Así que después de toda esa adrenalina de la tarde, me pegué un baño, le avise a mi amiga Sofi, que no íbamos a ir a cenar, se mato de risa, y me escribió: “viste? yo te decía que era demasiado bueno para ser cierto! La próxima vez!” a la noche mientras me acostaba pensaba en toda la adrenalina que me había generado, todas las decisiones que tomé en 2 horas y pensaba, realmente, lo que sucede conviene? No lo sé, pero al menos me lo tomo con humor!

xoxo

Carla