Tirones, cartas y una realidad que me apabulla

Aquí, estoy , en medio de un desvelo, son las 5 AM y mas alla del te de tilo o un cuarto de clonazepan, sigo sin dormirme.

Que me aqueja? uhhh varias cosas, no han sido fáciles las últimas dos semanas; mi papá lleva varios días con temas de salud: dolores de espalda, (que le dificultan caminar bien) problemas en el aparato digestivo (bazo e hígado agrandados, e inflamación intestinal), fiebre x la noche hace varios días, y una irritación en la vista, pero no es solo lo físico, sino como lo anímico empieza a jugarle una mala pasada y lo tiene en cama, pensando que esta muy viejo (y esta grande, pero no estaba así…), lo que significa que seguramente haya cosas que van a cambiar y que voy a tener que tomar bajo mi responsabilidad.

Con el tema de la efectivización de trabajo trajo apareados un montón de inconvenientes de seguro medico que no tenia y no se iban a solucionar en 6 meses y por suerte ayer, me dijeron que la situación debía estar cerrada a mi favor a fin de mes. ( pero hasta que no lo vea,  no me voy a quedar tranquila)

Mi jefe esta viniendo aquí a Buenos Aires de visita y si bien, sé que esta bueno, y puede ser una oportunidad, eso me tiene un poco nerviosa…es la primera vez que lo voy a ver personalmente…y después de 8 meses de trabajar es un poco raro, no le “saco la ficha”*, aún)

Mi pequeño Benja cumplió 3 añitos la semana pasada, mandamos torta a la colonia de vacaciones, fuimos a jugar a la tarde  a la plaza, y por supuesto el Combo incluyo la cena en Mc Donalds ;). Pensábamos festejarle su primer cumple, oficial con amigos el sábado anterior, con un inflable y todo, pero tuvimos que suspender por la lluvia, por suerte nunca le dijimos nada, y funcionó bastante bien, porque no lo sufrió, pero yo me quede triste, me hacia mucha ilusión festejarle su primer cumple…Esperemos tener mas suerte este fin de semana….

La verdad es que para comenzar el año, demasiadas cosas, yo hubiera querido tomar un poco de sol, mirar un poco de árboles, caminar un poco, mirar el rio y mirarme un poco el ombligo y que sea una época mas tranquila para todo, pero se ve que no es así y que lo que me toca vivir es otra cosa.

Ya se que siempre vivimos repartidos entre una cosa y otra, que si no son los chicos, es el trabajo, o el sueldo, o… pero extraño tener un momento de tranquilidad y de conexión conmigo, donde podía sentarme   y simplemente descansar.

No se si esa época volverá o si es la etapa de la vida en la que una va  para todos lados, porque siempre hay hay una razón para salir corriendo (y no necesariamente de espanto!)

Así que vuelvo a lo primario, a lo principal y mas importante que es conectar conmigo, mirar todas las cartas y pensar que puedo hacer ahora,  con cada una.

Y lamentablemente  en este juego, yo no doy las cartas y hay cartas que no puedo cambiar!

bs, me voy a meter en la cama un rato mas!

Carla, entre cartas, fichas y un croupier que no me hace fácil las cosas

cartas poker

cartas poker

 

*sacar la ficha, es saber claramente como es y como funciona el otro.

Limpieza

Se viene una semana laboral compleja, no se si buena o mala aún…. la chica a la que reemplazo ya esta de vuelta, pasaron velozmente estos 6 meses y aquí estoy, sin definiciones sin saber, sin poder resolver.

Estuve de gran limpieza hoy: papeles, notas y recortes para leer “cuando tenga tiempo”, cuadernos viejos, folletos guardado para hacer collage, sacando cosas viejas, para que entren nuevas, estoy en una época de aprendizaje, de rearmarme y reformular mi camino….

En tanto arreglo encontré unos viejos cuadritos que me mande a hacer hace años cuando me fui a vivir sola, por primera vez, decían frases hechas, que viene bien, volver a ver: “vivi una vida extraordinaria”, “nadie como vos volveré a existir otra vez”, “enamorate”, y una foto mía al lado de un cartel de una muestra de Retratos (“Portraits”) de Henri Cartier Bresson, que es un gran recuerdo en mi vida….

No importa lo que vaya a pasar, no importa que siga sin definir un millón de cosas, esas   3 cosas son mi  buen augurio de la semana.

La vida tiene esas cosas, de repente te trae algo a la cara, y cuando realmente lo ves, es como un mensaje encubierto, como si una mano invisible, se acercara a mi y me dijera, “no te olvides de esto”.

Así que entre la música y un nuevo playlist, las fotos, los recuerdos, creo que es un momento de barajar y dar de nuevo.

bs, 

Carla

 

Los otros 40

Pensé que esto iba a pasar bastante más adelante, que todavía nos quedaban muchos años de juventud, diversión y despreocupación, pero en lo que va del año, mi grupo de amigas se ve rodeado de problemas de salud:  Pilar empezó el año con unas biopsias en el estómago, porque parecía tener algo similar al colon irritable, felizmente nada ocurrió, yo con mi nódulo en mi pecho derecho, que sigue estando ahí, y debo controlarlo por 3 años mínimo mas, en un par de meses me vuelve a tocar control, la sobrina de 3 meses de Paz, está en trámites desde que nació porque necesita un trasplante de hígado, y ese tema nos ha partido el corazón a todas, y para coronar este año Pia nos contó el viernes que tiene un problema en la tiroides, que puede ser un Cáncer.

Ahí, esta, todo junto, 7 mujeres entre 40 y 50 años que están atravesando la plenitud de la vida con o sin hijos, nos llegó la etapa de la enfermedad y los controles exhaustivos, mucho antes de lo que todas esperábamos.
Será que la vida cotidiana nos pasa factura? Será que la responsabilidad, la independencia, el “hacernos cargo”, las corridas diarias, los disgustos en cualquiera de nuestros ámbitos, nos cobran “peaje”?

Yo creo que sí.

Creo que en alguna parte pagamos un costo, que viene implícito con todo esto: nos hacemos “mala sangre”, para viajar al trabajo, (y viajar en transporte público en Argentina, o lidiar con el trafico en auto, creanme, no es nada fácil) discutimos con nuestros jefes, o compañeros, nos molestan los comentarios de las personas que no nos tratan bien (en una tienda, la calle, o algún conocido) y al final del día estamos con toda esa mala energía que se nos sumó, y en algún caso tuvimos la suerte de descargar, en otros no, y eso queda registrado en alguna parte del cuerpo.

Siempre pensé que los problemas de salud empezaban mucho más adelante… no sé a qué edad, pero mi negación dice más adelante. Los nuevos 40 nos muestran como chicas de 30: en el mejor de los casos: bellas, profesionales, y familiares. Sonriendo, felices y llenas de vida.

Y sí, es así, pero no es solo eso. Evidentemente el cuerpo no está igual y pasa factura, enfermedades cardíacas, cerebrovasculares, enfermedades terminales, todos los estudios empiezan a partir de los 40. Esa es la otra cara, la otra parte, que no esperábamos,  pero que,  definitivamente, está.

bs

 

Carla

 

Perspectiva de mujer

Hace unos días y tratando de mover un poco mi aguja laboral, me encontré a cenar con 2 conocidas de otros trabajos que, gracias a las redes sociales, nos volvimos a contactar, después de una seguidilla de e mails, resolvimos reunirnos el jueves pasado a cenar.

Entre una cosa y otra llegué ultima, y para mi sorpresa cuando llegue me esperaban con un cálido abrazo y un ” no lo puedo creer” “tanto tiempo” y casi al unísono: “que linda estas!”. Claro, tanto piropo, tanta palabra amorosa, empezamos de lo más divertidas a hablar de los últimos 4/5 años, los cambios, los trabajos, los progresos, etc. En algún momento, Karina, la única soltera de las 3, empezó a contar de sus desventuras amorosas, su falta de rumbo, su tenerlo todo desde lo profesional, pero su soledad interna personal: separada hace un poco menos de 2 años, triste, desencontrada con la época, no sabiendo cómo moverse, entre “solteros, separados, y casados” que la rodean un reloj biológico que la apura, con 36 años, y una necesidad de cambiar de realidad.

En el medio de su relato acerca de cómo ella estaba, y sus conjeturas, sobre qué hacer con su vida laboral o, el chico que no la llama, y ella no sabe si llamar con alguna excusa o no, la escucho haciendo un comentario “muy de mujer”, me reí y la corte en seco y le dije: “pará, ese comentario es muy de mina”, me miro sin entender mucho y me dijo: “cómo?”.” Sí”, le digo, “ellos no piensan así, no tienen esa concepción del tiempo, no te llaman solo para charlar, ellos si te pueden ver, te llaman, y si no esperan a poder, no pierden el tiempo, y en general no tiene este tiempo que nosotras si tenemos (y nos encanta tener) para hablar por teléfono, no necesitan grandes charlas estructurales todos los días, ni se cuestionan todo. Nosotras sí, y eso nos hace enroscar sobre qué lugar nos dan, y estar en desventaja.” Karina se rió mucho y me dijo nunca lo pensé así… puede ser… y Delfina, que estaba escuchando, le dijo algo similar, “ellos son más prácticos, parten de una estructura más simple. Nosotras no”.

A veces estar entre mujeres discutiendo este tipo de asuntos, puede resultar contraproducente, sobre todo cuando ninguna esta en pareja hace mucho tiempo, y de alguna forma se pierde la perspectiva del otro.

Karina se encogió de hombros y dijo, hay días que no se qué hacer, ni adonde ir… o como seguir …. Creo me falta brújula y se me ocurrió preguntarle:” cuando vos eras chica, y te preguntaban cómo te imaginabas? qué querías para vos cuando seas grande que pensabas?”. “No sé, me contestó, ya no me acuerdo…”, “humildemente creo que es ahí a donde tenés que volver; a buscar tu sueño, el real, el primario, el que una guarda en alguna parte interna y te avisa que el camino es por ahí.”

Son esas cosas que, particularmente, yo creo, que me han llevado adelante, aun sin tener muy en claro porque, o para que, me marcaron el camino.

Tengo muy en claro que, puedo no ser nadie importante, en su vida, que puede no importarle lo que yo diga y que, por supuesto, no tengo derecho a opinar; pero Karina tuvo la generosidad de enviarme un pequeño mail, diciendo lo contenta que estaba de haberme visto, y lo bien que le había hecho hablar conmigo. Y eso, me lleno el día de sonrisas.

Buena semana!

Carla

Yendo rápido a ninguna parte

Ayer estaba haciendo una presentación para mi trabajo, y tenia que escribir sobre la personalidad de diferentes etapas de las personas entre los 12 y los 45 o mas años:     12-15, 15-18, 18-24, 25, 35, 35-44, 45+

Mientras iba escribiendo me acordaba de mí en cada etapa, pero puntualmente pensaba en esta sensación de velocidad que yo tenía a los 20 y pico, de ir,  venir, salir, trabajar, correr, bailar, ir a fiestas, irme un fin de semanas con amigas, de vivir todo, disfrutar de todo lo que pudiera, porque mi alma curiosa e ingenua, a la vez, necesitaba aprender, conocer, y saber.

Trabajaba 12 horas por dia, porque creía que eran un par de años y escalaba posiciones, salía todo el tiempo, porque sabía que alguien para mi estaba ahí afuera y yo lo tenía que encontrar, (y mi ansiedad no me dejaba pensar que tal vez el me podría buscar a mí), estudiaba, tenía un millón de amigos, iba a muchas fiestas, siempre tenía un bolso a mano, por si me iba un fin de semana, e irse, porque la vida era así, rápida y veloz, la vida era ir a 10.000… esquivar y saltar obstáculos de cosas que no quería, no servían,  o no sumaban en ese momento.

La realidad es que no llegué tan rápido, que no hice todo lo que cría que iba a hacer, que cuando tuve que parar el shock fue grande, porque un día me di cuenta que podía tener a donde ir, pero en realidad no estaba yendo a ninguna parte….

Los años dan un codo en el camino, y me doy cuenta que en algún momento pasado el shock tenía mucho que aprender, y que,  si las cosas me llevaban mas tiempo, tal vez yo necesita reforzar mejor mi aprendizaje. Entender como había llegado hasta ahí, que me había pasado,  que podía hacer con todo este bagaje de información y experiencias que llevaba encima. Y lo mas importante: decidir, para donde quería ir yo, no adonde me llevaban;  que quería yo  en ese momento para mi, y entender que no necesariamente debía ser una decisión eterna, que podía cambiar y elegir otro camino si éste no funcionaba. Que equivocarme era,  de ahora en adelante una parte del camino y lo sería,  seguramente para siempre.

Hoy trato de ir mas lento, porque necesito disfrutar un poco mas, permanecer en este hoy que tiene mucho de bueno para mi, frente a todo un futuro, que puede ser prometedor, pero también es incierto.

Y eso también es parte de la realidad.

Disfrutar, disfrutarse, disfrutarme.

Eso, así.

Buen viernes!

Carla

PS el tema de la velocidad tiene varias aristas… ya seguiré explorando este tema!

Pre temporada primavera verano, empezó el calvario !!!

No les pasa que un dia pasan por un espejo y la imagen de ustedes mismas las sorprende?

Ayer me paso algo así, pero no para bien!

Fui a buscar una receta al médico  me subo al ascensor,  esos llenos de espejos de la cabeza a los pies, me vi, y pense: esa soy yo? no puede ser…. es el espejo

Cuando caminaba por la calle, me iba mirando en los reflejos y decía, no, es ese espejo. Fui a ver a mi papa que cumplió años, y me volví a mirar y dije, es ese espejo.  A la mañana siguiente en mi casa, junte coraje y me mire de cuerpo entero en el espejo del baño, respiré hondo y dije, no era el espejo, soy yo.

Si, debo admitir que mi cuerpo ha cambiado, y no se si estoy muy feliz con ello; eh?  para mi siempre eran 2 kilos mas o menos, pero claro, tengo la cadera ensanchada, panza, mi rollito de siempre, y claro, mi pecho ya no es lo que era….mi blanca palidez, no me ayuda a verme mejor…

Así que me senté a pensar  mas ejercicio que el que hago, no tengo tiempo de hacer, (aclaro que desde hace un mes salgo a correr 2 veces por semana),  la verdad es que es una época de mucho cambio y se ve que estoy con hambre (también pueden ser las vitaminas), pero de cualquier forma, la verdad es que tampoco es que como tanto,  tanto… hace un tiempo decía que en este momento, tal vez es época de invertir en mí, y hacerme algún tratamiento  pero no me sobra el tiempo, ni tampoco el dinero…. así que no se….

Falta una semana para la primavera, se nota?

No se porque, cada vez que estamos cambiando a la primavera/verano, me agarra el ataque:  a mí y  a todas.

Usar ropa mas suelta, y mostrar mas el cuerpo. 1, 2, 3 ya! hay que estar espléndida y la verdad es que no siempre se puede. Yo no puedo, aunque si me gustaría…

Y entonces? Me tengo que aceptar así? Me quedo con esto?

Me pongo a dieta, como menos pan, mas ensaladita me pongo autobronceante y crema de celulitis, algo debería  mejorar, no?

Por lo pronto voy a evitar los espejos de cuerpo entero por un tiempo!

bs

Carla, pre temporada!

Mudanzas

Toda mi vida me consideré una chica urbana: siempre viví en la ciudad, me gustan mucho el cine, el teatro, los museos, los bares, la gente, viajar en subterráneo, y la vida en la ciudad.

Nunca me sentí asfixiada, ni que la ciudad se apoderaba de mí, todo lo contrario, yo me hacía más fuerte en ella… Siempre tuve mis lugares, mis esquinas de encuentro, mi propia versión de Buenos Aires…

Cuando conocí a Juan, vivíamos a 8 cuadras el uno de la casa del otro, recuerdo que una vez me preguntó: “no te gustaría vivir en una casa alguna vez?” Y yo dije segura, y terminante: “ni en pedo, yo soy una chica urbana, soy una rata de ciudad”

El tiempo pasó, y 4 años  más tarde una amiga de Juan que vivía en Vicente López (15 km fuera de la ciudad), se iba a España porque su marido trabajaba ahí, por unos meses, y nos pidió que le cuidemos la casa, por el verano: una casa preciosa con pileta, que detalle no menor, le alquilaba al mismísimo Gustavo Cerati, dijimos que si porque era una excelente alternativa para pasar el verano…

Debo reconocer que fue una gran experiencia: Juan y yo íbamos y veníamos a trabajar todos los días juntos, cenábamos, si hacía mucho calor estábamos en la pileta, y sino, leíamos o veíamos películas. No teníamos hijos, así que toda esa casa (que era enorme) era para nosotros.

Le empecé a tomar gusto a cocinar y a pasar tiempo tranquila y sin salir a hacer nada… íbamos caminando a hacer compras  por el barrio, comprábamos el diario el domingo a la mañana, traíamos medialunas, salíamos a caminar  a la tardecita, leíamos al sol…. Una vida muy maravillosa y relajada. Detalle no menor: la amiga dejó una señora que venía a lavar, planchar y ocuparse de las cosas de la casa… Realmente vacaciones. Cuando terminó este momento en el paraíso, Juan me volvió a preguntar: “no te gustaría vivir en una casa alguna vez?” y yo dije, en un tono más amable,” la verdad es que no, esta experiencia fue maravillosa, porque estábamos en una casa divina, con todo pago más la señora, nosotros solos, que vamos a hacer en una casa?

Juan no dijo nada, pero cuando quedé embarazada por primera vez, volvió a la carga mucho más decidido: Me parece que tenemos que volver a tocar el tema de la casa…., no, le dije yo, para qué? Porque yo no quiero que mi hijo sea un chico de ciudad, quiero que crezca en una casa, yo no dije, que tiene de malo? Mucho me dijo: va a vivir colgado de la TV, en vez de salir a jugar al jardín, va a hacer vida de barrio, en vez de ser un histérico como los chicos de Capital, quiero que sepa andar en bicicleta (cosa que tengo que admitirlo yo no sé , que haga otra vida, no quiero esto para mi hijo y cual escena de Sex & the city entre Miranda y Steve, (que tienen una conversación parecida cuando deciden mudarse a Brooklyn) me dijo, no te das cuenta que ya no sos solo vos, ni vos y yo, esto es una familia con niños?

Me quedé callada, no puede seguir discutiendo, era un argumento que no podía refutar, y resultaba una carta muy importante de su parte… claro está la inseguridad y demás, que no es menor, pero hoy en día no discrimina en zona urbana o suburbana…

Después de mucho pensarlo, accedí a alquilar una casa con un contrato que decía que me podía ir a los 6 meses si quería y no quedarme los 2 años que implica un alquiler. La discusión fue tremenda pero fue la condición que puse y Juan, a regañadientes,  la aceptó.

Qué decirles? Al principio fue tremendo el contraste: salía a la calle y no había nadie, realmente nadie caminando a las 2 o 3 de la tarde, los pocos negocios abiertos no abrían, ni para tomar un café antes de las 4.30/5 PM, no conocía a nadie, no sabía cómo era el funcionamiento del barrio, algo recordaba de la experiencia de esos dos meses, pero en el medio pasaron  3 años… yo estaba con depresión pos parto, (me recuerdo saliendo  con anteojos negros, a llorar por la calle a tratar de distraerme, pero no tenía con que…) Fue muy difícil, y Juan temía que yo quisiera volver…                  A los 3 /4 meses entendí que la gente duerme siesta, y los chicos salen de los colegios a partir de las 4 PM, y ahí se llenaba de gente la zona;  encontré una verdulería linda, un café cerca de la estación que abría todo el día, donde podía leer y descansar mientras mi hijo dormía… mi ”amiga vecina” me tiro varios tips, sobre dónde ir, dónde depilarme, dónde pedir pizza, etc, y la vida se me empezó a hacer más fácil….terminó resultando una experiencia increíble, la casa que alquilamos era súper linda, no demasiado grande, con una hermoso jardín, que no era complicado de cuidar…. … finalmente Balta nació ahí, y si bien, hoy es una chico que ama las pantallas ( TV computadora, o celular, todas por igual) disfrutamos mucho de la vida afuera: leemos cuentos, corremos, juega con sus amigos etc…

Alguien me dijo una vez, que cuando uno tiene hijos se muda a barrios más tranquilos, en mi caso fue cierto….

De hecho después de esa casa, decidimos que queríamos hacer una vida en este barrio, y sacamos un crédito para comprar y hacer otra… y si bien, no comemos perdices, llegamos justos a fin de mes y yo sigo teniendo miedo a la noche, reconozco que me gusta vivir en este barrio: con las casas,  poca gente circulando, y cuando voy a mi viejo barrio en la ciudad, me pregunto cómo la gente puedo vivir en medio del lio, con tanto ruido y tanta gente, y me rio de mi misma, al darme cuenta, como me cambió la vida…

Sé que cuando mis hijos sean grandes, ya no vamos a vivir en una casa, por decisión propia: mantenerlas es un trabajo (y un dinero), y ya ellos harán su vida, y volveremos al departamento…  Igual siento que por más casa en los suburbios,  en algún lugar , me queda algo de mi vida urbana, sin ir más lejos, el otro día, estaba aspirando unas migas que dejaron en el piso y Juan, me dice: no es más fácil agarrar la escoba y la pala, y ponerse a barrer? Y yo muy sonriente le dije, vos no te olvides, que en el fondo, sigo siendo una rata de ciudad, y en la ciudad, tenemos alfombra y pasamos la aspiradora (la escoba la dejamos para salir!)

Carla, sub urbana