Limpieza

Se viene una semana laboral compleja, no se si buena o mala aún…. la chica a la que reemplazo ya esta de vuelta, pasaron velozmente estos 6 meses y aquí estoy, sin definiciones sin saber, sin poder resolver.

Estuve de gran limpieza hoy: papeles, notas y recortes para leer “cuando tenga tiempo”, cuadernos viejos, folletos guardado para hacer collage, sacando cosas viejas, para que entren nuevas, estoy en una época de aprendizaje, de rearmarme y reformular mi camino….

En tanto arreglo encontré unos viejos cuadritos que me mande a hacer hace años cuando me fui a vivir sola, por primera vez, decían frases hechas, que viene bien, volver a ver: “vivi una vida extraordinaria”, “nadie como vos volveré a existir otra vez”, “enamorate”, y una foto mía al lado de un cartel de una muestra de Retratos (“Portraits”) de Henri Cartier Bresson, que es un gran recuerdo en mi vida….

No importa lo que vaya a pasar, no importa que siga sin definir un millón de cosas, esas   3 cosas son mi  buen augurio de la semana.

La vida tiene esas cosas, de repente te trae algo a la cara, y cuando realmente lo ves, es como un mensaje encubierto, como si una mano invisible, se acercara a mi y me dijera, “no te olvides de esto”.

Así que entre la música y un nuevo playlist, las fotos, los recuerdos, creo que es un momento de barajar y dar de nuevo.

bs, 

Carla

 

Cacerolazo 8N

Ayer en mi país hubo un cacerolazo en contra de las politicas de gobierno y la manera de gobernar de nuestra presidente Cristina Fernandez de Kirchner.  El cacerolazo es la manera que encontró la Argetnina de manifestarse en contra de los gobiernos, pacíficamente, solo expresando repudio, sin violencia y en paz.

El 46% que no la votamos, y seguramente también parte del 54% que si la votaron estabamos ahí, solo golpeando cacerolas, reclamando por justicia, seguridad, menos corrupción, mas oportunidades, empleo, menos pobreza y mejor educacion. Por un pais, mas digno, mas justo, un país del que sentirme orgullosa… Suena a utópico? Es probable, el mundo esta muy complicado hoy… pero estoy orgullosa de haber participado, de creer que algo puede hacerse todavía y que quiero un mejor lugar para mis hijos…

Así que anoche fuimos todos,  Juan, Balta, Benja y yo a  Olivos,  la puerta de la quinta presidencial, donde vive la presidente, con cacerolas, agua y papas fritas, para no sufrir de hambre y calor… había mucha gente, mucha por suerte, mis amigas fueron al obelisco y me mandaron esta foto, que posteo acá…  Mis hijos estaban un poco asustados… les explicamos que eran gente como nosotros, que podía ver todos los días en la calle, y que estaba reclamando por un país mejor, sin violencia, sin pegar, ni hacer daño a nadie, que es otra manera de decir, “yo no estoy de acuerdo”.

Este tipo de cosas, me hacen tener otra mirada, tal vez mas ingenua, con respecto a mi país, y me da alguna esperanza…

Ojalá la soberbia, de la presidente, no le opaque la mirada y le permita ver lo que realmente significa esta marcha: todos queremos democracia, pero no estamos de acuerdo con sus políticas de gobierno, le quedan 3 años en el poder, y tiene que cambiar.

(Nunca escribo sobre politica, pero esta vez, no lo podía dejar pasar…)

Carla

Los otros 40

Pensé que esto iba a pasar bastante más adelante, que todavía nos quedaban muchos años de juventud, diversión y despreocupación, pero en lo que va del año, mi grupo de amigas se ve rodeado de problemas de salud:  Pilar empezó el año con unas biopsias en el estómago, porque parecía tener algo similar al colon irritable, felizmente nada ocurrió, yo con mi nódulo en mi pecho derecho, que sigue estando ahí, y debo controlarlo por 3 años mínimo mas, en un par de meses me vuelve a tocar control, la sobrina de 3 meses de Paz, está en trámites desde que nació porque necesita un trasplante de hígado, y ese tema nos ha partido el corazón a todas, y para coronar este año Pia nos contó el viernes que tiene un problema en la tiroides, que puede ser un Cáncer.

Ahí, esta, todo junto, 7 mujeres entre 40 y 50 años que están atravesando la plenitud de la vida con o sin hijos, nos llegó la etapa de la enfermedad y los controles exhaustivos, mucho antes de lo que todas esperábamos.
Será que la vida cotidiana nos pasa factura? Será que la responsabilidad, la independencia, el “hacernos cargo”, las corridas diarias, los disgustos en cualquiera de nuestros ámbitos, nos cobran “peaje”?

Yo creo que sí.

Creo que en alguna parte pagamos un costo, que viene implícito con todo esto: nos hacemos “mala sangre”, para viajar al trabajo, (y viajar en transporte público en Argentina, o lidiar con el trafico en auto, creanme, no es nada fácil) discutimos con nuestros jefes, o compañeros, nos molestan los comentarios de las personas que no nos tratan bien (en una tienda, la calle, o algún conocido) y al final del día estamos con toda esa mala energía que se nos sumó, y en algún caso tuvimos la suerte de descargar, en otros no, y eso queda registrado en alguna parte del cuerpo.

Siempre pensé que los problemas de salud empezaban mucho más adelante… no sé a qué edad, pero mi negación dice más adelante. Los nuevos 40 nos muestran como chicas de 30: en el mejor de los casos: bellas, profesionales, y familiares. Sonriendo, felices y llenas de vida.

Y sí, es así, pero no es solo eso. Evidentemente el cuerpo no está igual y pasa factura, enfermedades cardíacas, cerebrovasculares, enfermedades terminales, todos los estudios empiezan a partir de los 40. Esa es la otra cara, la otra parte, que no esperábamos,  pero que,  definitivamente, está.

bs

 

Carla

 

Perspectiva de mujer

Hace unos días y tratando de mover un poco mi aguja laboral, me encontré a cenar con 2 conocidas de otros trabajos que, gracias a las redes sociales, nos volvimos a contactar, después de una seguidilla de e mails, resolvimos reunirnos el jueves pasado a cenar.

Entre una cosa y otra llegué ultima, y para mi sorpresa cuando llegue me esperaban con un cálido abrazo y un ” no lo puedo creer” “tanto tiempo” y casi al unísono: “que linda estas!”. Claro, tanto piropo, tanta palabra amorosa, empezamos de lo más divertidas a hablar de los últimos 4/5 años, los cambios, los trabajos, los progresos, etc. En algún momento, Karina, la única soltera de las 3, empezó a contar de sus desventuras amorosas, su falta de rumbo, su tenerlo todo desde lo profesional, pero su soledad interna personal: separada hace un poco menos de 2 años, triste, desencontrada con la época, no sabiendo cómo moverse, entre “solteros, separados, y casados” que la rodean un reloj biológico que la apura, con 36 años, y una necesidad de cambiar de realidad.

En el medio de su relato acerca de cómo ella estaba, y sus conjeturas, sobre qué hacer con su vida laboral o, el chico que no la llama, y ella no sabe si llamar con alguna excusa o no, la escucho haciendo un comentario “muy de mujer”, me reí y la corte en seco y le dije: “pará, ese comentario es muy de mina”, me miro sin entender mucho y me dijo: “cómo?”.” Sí”, le digo, “ellos no piensan así, no tienen esa concepción del tiempo, no te llaman solo para charlar, ellos si te pueden ver, te llaman, y si no esperan a poder, no pierden el tiempo, y en general no tiene este tiempo que nosotras si tenemos (y nos encanta tener) para hablar por teléfono, no necesitan grandes charlas estructurales todos los días, ni se cuestionan todo. Nosotras sí, y eso nos hace enroscar sobre qué lugar nos dan, y estar en desventaja.” Karina se rió mucho y me dijo nunca lo pensé así… puede ser… y Delfina, que estaba escuchando, le dijo algo similar, “ellos son más prácticos, parten de una estructura más simple. Nosotras no”.

A veces estar entre mujeres discutiendo este tipo de asuntos, puede resultar contraproducente, sobre todo cuando ninguna esta en pareja hace mucho tiempo, y de alguna forma se pierde la perspectiva del otro.

Karina se encogió de hombros y dijo, hay días que no se qué hacer, ni adonde ir… o como seguir …. Creo me falta brújula y se me ocurrió preguntarle:” cuando vos eras chica, y te preguntaban cómo te imaginabas? qué querías para vos cuando seas grande que pensabas?”. “No sé, me contestó, ya no me acuerdo…”, “humildemente creo que es ahí a donde tenés que volver; a buscar tu sueño, el real, el primario, el que una guarda en alguna parte interna y te avisa que el camino es por ahí.”

Son esas cosas que, particularmente, yo creo, que me han llevado adelante, aun sin tener muy en claro porque, o para que, me marcaron el camino.

Tengo muy en claro que, puedo no ser nadie importante, en su vida, que puede no importarle lo que yo diga y que, por supuesto, no tengo derecho a opinar; pero Karina tuvo la generosidad de enviarme un pequeño mail, diciendo lo contenta que estaba de haberme visto, y lo bien que le había hecho hablar conmigo. Y eso, me lleno el día de sonrisas.

Buena semana!

Carla

¿Qué tengo que aprender de esto?

Hay cosas que me cuestan entender, y estoy segura que significan algo que no termino de darme cuenta.

No creo en las casualidades, creo que las cosas pasan por algo, nos enseñan algo, y la gente aparece en nuestra vida por una determinada razón.

Este último martes a la tarde, llovía, yo volvía del trabajo, caminando desde la estación de tren,  estaba a punto de subirme a mi auto recién arreglado, y me corrí al lado de la puerta porque paso un colectivo con poco espacio, y no quería que me tocara. Afortunadamente, no me toco a mí, pero me destrozo la puerta del auto del lado del conductor. Como decimos acá, la hizo giratoria. Cómo ocurrió? no lo tengo muy en claro, supongo que no vio, y entre adoquines mojados, se resbaló.

Como nunca, me agarro un ataque de desesperación y llanto. Literalmente a los gritos no entendía como había pasado, que había pasado y como mi auto, que había salido del taller el sábado a la mañana, podría estar dañado de nuevo el martes…

Misma calle, mismo auto, misma persona, dentro de un mismo mes.

Y me pregunto que tengo que aprender esto?

En mi busqueda de querer entender  y preguntarme, hablé con quién fue mi analista muchos años, y su comentario es que hay que tener mas precauciones, que la gente esta muy desequilibrada en la calle, mas, los manejan (manejamos), que seguramente yo estaba pasando por una situación de estrés (y de ahí el explotar, que en principio es sano, porque uno saca afuera y no se destruye el cuerpo)  y que piense si tengo ganas de manejar por un tiempo….Que no eche culpas de algo que en este caso, yo no tengo mucho que ver.

Mi mama cree que estoy muy exigida y paso de preguntarme si Juan y yo nos íbamos a separar, a asegurar que yo me ocupo demasiado de todo…Mi mama hace lo que puede…

Y yo,  que creo? Creo que estoy cansada. Que tener tantos frentes abiertos y no poder resolver cosas, cerrar y abrir puertas nuevas, me genera mucha angustia. Y creo que tengo que entender que no puedo andar con la energía desperdiciada en cualquier lado, sino enfocarla mejor, al menos en lo que dependa de mi. Algunos ejemplos: Mi trabajo no se confirmo aún (y no tengo demasiadas certezas de que ocurrirá con esto), la situación de la persona que nos ayuda en casa, esta resuelta en principio, pero no es definitivo y se acerca la fecha en la que se cumplen los 6 meses de plazo, temas de salud que necesitan tiempo, y el tema económico que me apremia y no cesa…yo que necesito un poco de certezas, y eso no parece estar a la orden del día… Necesito sentir que puedo tomarme vacaciones de mi misma y descansar, porque alguien se va a ocupar de mi y de arreglar todo lo que me pasa.

Necesito recuperar un poco de mi energía y volver a ser yo, porque me siento gris, y empobrecida con todo esto.

Necesito re apropiarme de mí, para volver a reconstruir el camino.

Fue como un arrebato. Cómo si ese colectivo pudiera llevarme también a mi en ese golpe…

Y aqui estoy, depacito, juntando mis partes, rearmandome.

Un abrazo, fuerte, un beso a la distancia, un deseo de felicidad!

Para todos!

Carla

Mística, tal vez…

Días de hijo único

Ayer, último día de las vacaciones de Octubre (nueva semana de vacaciones que tienen los chicos en el colegio primario, para no llegar tan agotados a fin de año), arreglé con Balta, que me quedaba con él en casa todo el día y que a la tarde  podía invitar 5 amigos a jugar. Imaginen la excitación: 6 chicos todos juntos, corriendo, jugando, y compartiendo toda la tarde! Suelo darle este gusto algunas veces al año, sobre todo en vacaciones cuando mas extraña a sus amigos, y aprovecho el viernes, día que estoy temprano en casa, para organizarles la tarde. De hecho uno de sus mas amigos, se quedaba a dormir, por primera vez, así que “agrandamos el Combo”. (Confieso que con estas cosas, me siento una súper mama).

Así que después de una pequeña pelea por meterse en una conversación por Skype con mi trabajo, hicimos un montón de cosas: fuimos al súper, al banco, y hasta me acompaño a mi sesión de kinesiología. Almorzamos juntos, buscamos a Benja y por suerte se hizo rápido la hora de que vengan sus amigos

Todo salió muy bien, el pobre Benja, estaba de lo mas intimidado, viendo a los chicos correr por todo el jardín, jugar y comer sin parar. No salió, y se quedo cerquita mío jugando solo. Me dijo que el también quería invitar a sus amigos.  Al otro día y para equilibrar un poco, que Balta se fue a pasar el día y a dormir a la casa del amiguito que vino, y nos quedamos solos con Benjamin.

Pura panzada de cariño: salimos a dar una vuelta con el triciclo, comimos juntos, leimos cuentos, dormimos la siesta en su cuna, mucho mimo, mucho cariño, Benja esta con una sonrisa feliz y ya me comprometió, a que lo acueste. Y por supuesto, no me negué.

Yo soy hija menor, y tengo solo una hermana mas grande, (ya me leyeron hablar de ella en varias oportunidades) cuando era chica, me encantaba hacer plan con alguno de mis papas, sola, no tenía que ser maravilloso, solo un rato conmigo. Los hermanos mayores, tienen una época de hijos únicos con sus papas algo que los menores desconocemos, empezamos a compartir desde que nacemos, y la verdad es que nunca me queje y esta bueno tener hermanos, ese momento de ser especial, es increíble: nos hace fuertes e importantes, y eso, nos acompaña toda la vida.

Es importante armar plan con los hijos juntos y separados, es bueno para uno, y también para ellos.

Bs, Carla

Yendo rápido a ninguna parte

Ayer estaba haciendo una presentación para mi trabajo, y tenia que escribir sobre la personalidad de diferentes etapas de las personas entre los 12 y los 45 o mas años:     12-15, 15-18, 18-24, 25, 35, 35-44, 45+

Mientras iba escribiendo me acordaba de mí en cada etapa, pero puntualmente pensaba en esta sensación de velocidad que yo tenía a los 20 y pico, de ir,  venir, salir, trabajar, correr, bailar, ir a fiestas, irme un fin de semanas con amigas, de vivir todo, disfrutar de todo lo que pudiera, porque mi alma curiosa e ingenua, a la vez, necesitaba aprender, conocer, y saber.

Trabajaba 12 horas por dia, porque creía que eran un par de años y escalaba posiciones, salía todo el tiempo, porque sabía que alguien para mi estaba ahí afuera y yo lo tenía que encontrar, (y mi ansiedad no me dejaba pensar que tal vez el me podría buscar a mí), estudiaba, tenía un millón de amigos, iba a muchas fiestas, siempre tenía un bolso a mano, por si me iba un fin de semana, e irse, porque la vida era así, rápida y veloz, la vida era ir a 10.000… esquivar y saltar obstáculos de cosas que no quería, no servían,  o no sumaban en ese momento.

La realidad es que no llegué tan rápido, que no hice todo lo que cría que iba a hacer, que cuando tuve que parar el shock fue grande, porque un día me di cuenta que podía tener a donde ir, pero en realidad no estaba yendo a ninguna parte….

Los años dan un codo en el camino, y me doy cuenta que en algún momento pasado el shock tenía mucho que aprender, y que,  si las cosas me llevaban mas tiempo, tal vez yo necesita reforzar mejor mi aprendizaje. Entender como había llegado hasta ahí, que me había pasado,  que podía hacer con todo este bagaje de información y experiencias que llevaba encima. Y lo mas importante: decidir, para donde quería ir yo, no adonde me llevaban;  que quería yo  en ese momento para mi, y entender que no necesariamente debía ser una decisión eterna, que podía cambiar y elegir otro camino si éste no funcionaba. Que equivocarme era,  de ahora en adelante una parte del camino y lo sería,  seguramente para siempre.

Hoy trato de ir mas lento, porque necesito disfrutar un poco mas, permanecer en este hoy que tiene mucho de bueno para mi, frente a todo un futuro, que puede ser prometedor, pero también es incierto.

Y eso también es parte de la realidad.

Disfrutar, disfrutarse, disfrutarme.

Eso, así.

Buen viernes!

Carla

PS el tema de la velocidad tiene varias aristas… ya seguiré explorando este tema!