Desgracias con suerte

Que decirles de estos días!!! no ha sido nada fácil!! Por un lado la felicidad de un nuevo año, (año nuevo de religión judía: Shana Tova !!!)  pensar en nuevo objetivos, reunirse, comer, y desearse cosas buenas; por el otro la terrible realidad me devuelve muy rápido a lo cotidiano, con 2 hechos muy terribles: Juan fue asaltado en su trabajo por 3 chicos encapuchados y armados, por suerte,  como decimos acá, no les hicieron daño, pero se llevaron cosas personales y portátiles, que por supuesto tienen cosas personales: cosas de trabajo, diseños, fotos de los chicos, proyectos, cosas que le son propias y no cree poder recuperar, no es solo el portátil (notebook, o celulares) es el tiempo, el trabajo acumulado, y las cosas que uno va armando con el tiempo. A 3 pocos días d este episodio, el viernes, día de la primavera, fuimos con Balta y Benja a tomar helado, nos divertimos un montón, se llenaron la nariz de helado de chocolate, volvíamos en el auto de lo mas divertidos cuando en un segundo, el auto que iba delante mío, freno de golpe, y yo no tenia demasiado espacio entre el de adelante y el de atrás, y no pude evitar chocarlo, esas cosas de medio segundo, que era pensar en que pudiera pasarle algo a ellos o a mi, o al auto, y fue el frente del auto que quedo destrozado. Imaginen el impacto: gritos, el golpe seco del choque, los chicos llorando asustados, y yo asustada a mi vez teniendo que reaccionar y ocuparme de eso.

Mientras intercambiábamos datos de seguro, patentes y registros, veía que mi auto echaba humo, y pensaba en el arreglo, en lo que estaría roto, y demás… mi angustia era tan grande que solo quería irme y recomponerme, hacer denuncias, y llamar al mecánico, me dijeron que dejara el auto, en la calle, pero la verdad es que estando a pocas cuadras de mi casa, solo quería llegar, perdido por perdido, me fui hasta mi casa, me ocupe de los chicos, y me fui a llamar por teléfono, hice denuncias, tramites, y demás, y me quede un rato sola en la cocina, y me puse a llorar. Descarga, angustia, bronca, impotencia, lo que quieran, es mucha mala suerte junta: el robo y el choque, lo que pudo haber pasado, la desgracia de sentir que estaba en el momento equivocado y demás pensamientos de cosas que no se pueden arreglar y por supuesto el tema económico: todavía no termine de pagar el arreglo de la dirección, y acá estoy otra vez con el auto en el taller….

Son desgracias con suerte? Sí, porque todos estamos bien. Si se arregla con dinero no es problema? probablemente si, pero no me sobra….y me falta!

Pero no dejo de sentir que es como tener una nube negra encima de la cabeza, y lo único que espero es que nos pase pronto. 

bs

 

Carla

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Un día sobre una rueda

Hoy era un dia genial, había organizado todo para estar sola en casa todo el dia.

Salí a la mañana para llevar a Balta al cole…. y  zas! rueda de atras pinchada, en llanta. La verdad es que con el tema del auto, reconozco que soy un desastre: hasta que el pobre no da señales solo le pongo nafta y sigo. Pero claro con un auto de 10 años, vengo haciendo service de todo, desde hace un año y medio: caño de escape, frenos, radiador, palanca de cambios, cambio del filtro de aire acondicionado, etc.

Así que a la mañana fui a cumplir mi misión: llevar a Balta a la escuela a horario, con todo y mi rueda en llanta. 3 señores muy amables, desde sus diferentes autos, me avisaron del estado de la rueda, pero claro, yo quería dejar a mi hijo,  a horario,  en la escuela. Una vez terminada mi misión, salí a buscar una estación de servicio donde me pudieran revisar la rueda, dos estaciones de servicio después, un señor,  muy amable, me la infló y dijo: “me parece que te la pincharon, tenes las 2 ruedas de atras abajo…. ojo!.”

Yo,  que cuando solo tengo que llevar a mi hijo al cole, gracias que agarro las  llaves y el celular, de pura casualidad tenía algo de dinero, guardado, porque se prendió la luz del tanque de nafta! y, ahí en la estación de servicio, (gasolineria) cargue la suficiente nafta como para andar  hoy sin contratiempos.

Cuando vuelvo a casa, me pongo a trabajar, al rato salgo al super y zas otra vez! la rueda  baja…Llamo a Juan y le pregunto:  “voy con la rueda como la tengo a la gomeria o llamo a un auxilio?”. ” Llama a un auxilio,” me dijo” tal vez la salvas y no tenes que comprarte una nueva.”

Despues llamar al auxilio (disculpen, no tengo al mas minima idea de como cambiar una goma), el señor vino bastante rápido, y después de agacharse a mirar la rueda el señor muy amablemente, me dijo, “Lo lamento, no sirve para nada”

Le agradecí y me decidí a ir a la Gomería. Me atendió otro señor, también muy amablemente y me dijo: “lo siento no sirve tienes que comprarte una nueva.” Y ahí nomas me sacudió un montón de dinero.

Volví a casa, mas pobre y cansada de correr atras del auto todo el dia. Pense en todo lo que quería hacer hoy, y terminé pensando que:

– Por suerte me toco un dia que no trasladarme por toda la ciudad. Y que trabajaba en casa.

– Por suerte no tenía que llevar a mis hijos a ningún lado.

– Por suerte, me tocaron un monton de señores amables que me ayudaron todo el dia. (aunque todos me costaron dinero, je!)

– Si una no tiene dinero para comprarse un auto nuevo, los autos viejos no deberían tener conservarse mejor? No se supone que una esta quebrada?

En fin. No soy una “chica tuerca”

xoxo, Carla.
cambiando una rueda