Vacaciones parte I

Guau!!! tuve unas vacaciones increíbles,  de verdad! la hemos pasado super bien, y nos divertimos mucho!

Como las historias son varias voy a dividirlo en 2 posts: 1 por Miami (Parte I) y otro por New York (parte II).

Debo confesar que con los años aprendí a que Miami, sea una ciudad que me gusta. En un principio la consideraba: plástica, vacía, chata y superflua. Y si bien ha cambiado un poco, no creo que haya cambiado tanto, creo que yo aprendí a apreciar su mejor parte.

Miami, es linda para pasear, tomar sol, ir a la playa, y hacer compras. Uno nunca sabe que se va a encontrar en las calles…

En general, se ha vuelto bizarra: la gente que recorre SoBe (South Beach, la parte mas divertida de Miami) es cada vez mas extraña: las mujeres están mas y mas operadas, lo cual resulta grotesco y desagradable, ninguna baja de los tacos de 15 cm (yo ya no puedo pararme en ellos, y honestamente no las envidio), la ropa en general es grasa, cutre, o cheezy, (como prefieran llamarla.), y creo que justo había una competencia físico culturista mixta (hombres y mujeres), pero tanto músculo no me permitía ver mas allá…

Vamos a algunos ejemplos:

La primera foto son los maniquíes, observen bien, están adaptados a las nuevas adquisiciones de las mujeres;  la segunda es un desfile de modelos que encontramos en la calle y por casualidad, la tercera soy yo y mis pies (jaja!) y la cuarta es una pareja hombre y mujer (valga la aclaración) a los que no me animé a fotografiar de frente, por respeto  ( y pudor!), que estaban vestidos los 2 iguales, rasurados ambos, y usaban el mismo maquillaje, mismo vestuario: vestido, zapatos de tacón, cartera, aros, y pulseras…. tal vez eran actores y o artistas, no lo sé….

Detalles para recordar: Balta se sentó sobre Santa e hizo su pedido en ingles, (los super héroes no tienen idioma) Balta y Benja jugando juntos en la playa, la sensación del mar en mis pies (lugar común, pero es una sensación que no la comparo con nada), una cena con ex compañeras de trabajo, y sobre todo con mi amiga Patricia en su casa. Benja subiendo y bajando las escaleras automáticas, Benja mirando las karpas (peces ) e imitando su boca abierta muertos de hambre. Balta gritando en las olas feliz, hasta que vino una y lo tapo! Detalles míos y de Juan: reconozco volverme loca en las farmacias americanas, y Juan ya no se queda atrás: entramos a las 3 cadenas mas importantes y compramos  de todo, a saber: cremas: rostro, ojos, base, cepillos de dientes, crema dental, crema para el cuerpo, y creen que todo es mío? no, señores, Juan compró exactamente lo mismo que yo, salvo el maquillaje! Y el Sushi. Mucho sushi: restaurantes, supermercados, sushi to go, todo lo que imaginen. Todo el sushi que encontramos lo hemos comido.

Preguntas de Baltazar a su papa: papi, porque todas las mujeres tienen tetas grandes? Papi, porque todos los hombres son musculosos en esta ciudad? Papi, esta gente no es como en  buenos aires,  son varones o nenas? no entiendo bien, y no escucho lo que dicen….

Tanta modernidad es bizarra.

(no me malinterpreten, no juzgo, solo comento)

Vuelvo con NY

xoxo

Carla

Chupete

Perdón, tuve, tengo una semana tremenda! Mucho trabajo, mucho de hijos, mucho de todo…. hay una persona de Estados unidos trabajando conmigo, hace 10 días y la situación me tiene de los mas estresada: hablar otro idioma todo el día, no importa que tan bien se lo hable, y estar traduciendo la mitad del tiempo, porque hay gente que no entiende, es absolutamente agotador… Encima Benja esta durmiendo muy mal, el pobre tiene muchas pesadillas, así cada noche a las 5 AM, se levanta llorando, buscando su chupete, y aterrado que lo deje en su cama. Ya sé que me van a decir, no es negocio pasarlo a la mía, pero la verdad? necesito tanto dormir…. las dos horas que me quedan, son eternas si nos las duermo, y a esa hora ya no estoy para poner límites. (yo soy de las que piensan que tampoco se va a quedar en mi cama hasta los 15 años, que se yo…).

El viernes fue la obra de fin de año de Baltazar y actuó de bombero, no saben lo orgullosa y emocionada que estaba de ver a mi hijo ahí. Juan y yo estabamos sentados en segunda fila, mirando felices a nuestro hijo, terminar el jardín de infantes…

Para coronar la semana, a Benja se le rompió el chupete. Y fue el caos que coronó esta semana: se puso muy mal, se enojó, me pegaba en brazo y trataba de ponerse el roto. El pobre se daba cuenta que ya no estaba como antes, y se enojaba mas aún…

Llegó la noche y dormirlo fue complicado, pero lo logramos, con la tetina de la mamadera. Volvió a despertarse a eso de las 3 AM, lo fui a buscar y le dí el chupete nuevo, me miró resignado y se lo puso.  El se durmió y yo, por supuesto, levantada hasta las 6! Espero que esta semana sea un poco mas tranquila! Prometo volver!

xoxo

Carla

Tartamudez y chocolate

No se si alguna vez lo conté pero de chiquita yo fui tartamuda. Realmente tartamuda: No podía expresarme bien, ni hablar y me daba muchísima vergüenza que me pudieran escuchar. Recuerdo que  mis compañeros de escuela fueron bastante crueles conmigo, me cargaban y se reían de mi imitando mi forma de hablar (mejor dicho de no poder hablar).

Después de 7 años de visitas al foniatra, donde no solo aprendí a hablar y a respirar con el diafragma, sino también, a conocer autores y leer clásicos que nunca hubiera leído. Mas que una foniatra , era una institutriz…

Salvo cuando me olvido de respirar, les diría que nadie se da cuenta que alguna vez tuve algún inconveniente con el habla; no solo porque hablo mucho, sino porque mi vocabulario es extenso y puedo expresar muy bien mis ideas, solo me queda un pequeño temor, que aún hoy me cuesta manejar: hablar en público.

No importa si son 10, 20 o 100 personas, me pongo muy nerviosa, transpiro, me angustio, me da pánico… Hice un par de cursos de oratoria, que si bien, me han dado armas para manejarme delante de un auditorio, no me ha sacado el temor.

Me ha tocado hablar en público varias veces, por trabajo, mayormente en inglés, cosa que no ayuda a sentirse segura, mi mejor presentación fue con un tranquinal, donde por primera vez en mucho tiempo sentí que mi mandíbula se quedaba mas “tranquila”… Pero una no puede andar tomando pastas ante cada reunión, verdad?

Esta semana, en el cole de Balta, hacían una actividad para padres: podíamos ir a leerles un cuento;  después de pensarlo un poco, me decidí a juntar valor e ir… me fui armada: lleve 6 paquetes de galletitas Oreo y 2 litros de leche chocolatada, mi estrategia era ganarme a los chicos, de entrada con algo rico y tenerlos entretenidos, mientras leía, y así,  si me trababa en alguna parte nadie se iba a dar cuenta… me salió bien: ellos estaban felices con tanto chocolate, yo me ocupé de leer, haciendo voces de personajes, y poniendo caras, mostrando fotos del cuento, apoyándome en esas cosas que aprendí que me daban mas seguridad… nadie se dio cuenta, terminé leyendo 3 cuentos, ellos me rodeaban , me abrazaban y hasta me dieron unos besos. Balta estaba emocionado y orgulloso. Yo también…

No hay nada que no haga para ver a mis hijos felices, aunque eso signifique enfrentarme con mis demonios mas profundos.

xoxo

Carla

PD Este Osito me lo dieron de regalo en el cole, lo quería compartir…

Complejo de Edipo


No es nuevo, que mi relación con mi padre es bastante edípica; ni tampoco que soy una eterna agradecida a su contención, su soporte y su generosidad.

Finalmente y como tema pendiente (ver: https://apasionadablog.wordpress.com/2011/08/13/miserias-personales/ y https://apasionadablog.wordpress.com/2011/08/20/tirada-de-huevos/) organice todo un operativo para caer en la casa de mi papá cuando estuviera solo: ubique a mis dos hijos, aproveche que mi madre no estaba y que a mi sobrina no le tocaba visitarlo, y fui. Estaba nerviosa, un poco angustiada, y tratando de ordenar las ideas en mi cabeza, mientras lloraba en el auto, y así aparecí, de sorpresa.

Lo mas importante fue que pude decirle todo lo que pensaba, lo que sentía: la bronca, la impotencia, lo que había hablado con mi analista, las palabras hirientes de mi mamá, con respecto a mi situación, mi vergüenza interna…. y lloré como hace años no hago, como nadie me ha visto jamás, lloré toda mi miseria, mi bronca, y mi vergüenza, como solo puedo llorar ante alguien que siempre va a ser incondicional…. Mi papá me abrazó mucho, me dio esa seguridad que yo sentía cuando era chica: que nada malo podía pasarme dentro de ese abrazo y que todo se iba a solucionar.

Me entendió, me apoyó, y me dijo que iba a pensar todo lo que le había dicho, que no me preocupara….

Volví mas tranquila, mas aliviada, él, me pidió perdón por no haber escuchado mi necesidad de hablar antes, y creer que estaba reclamando un poco de atención.

El martes que viene mi papá cumple 80. Esta muy bien, mas allá de los achaques propios de la edad, no se cuantos años mas me queden de él, sé que cada rato que lo tengo me siento afortunada.

un poco menos miserable

xoxo, Carla

 

Aprender a defenderse

Ayer Balta volvió del colegio diciendo que le habían pegado. No puedo explicarles la sensación interna que tuve. Quería salir a buscar al chico que le pegó, a la maestra que no me avisó, y todo lo demás…

No es la primera vez que le pasa, en otras ocasiones ha vuelto del jardín, diciendo que tal o cual le pegó o  le dijo algo que no le gustó. La situación al principio no me preocupó, pero a medida que pasa el tiempo, me empieza a preocupar que no pueda defenderse…

La realidad es que Balta es un chico esencialmente bueno: no tiene maldad, es buen amigo,  generoso,  compañero, y muy, muy tierno. Tal vez sea un tema de maduración, pero no reacciona, se paraliza y no responde con agresión.

Al principio pensaba que se le iba a pasar con el tiempo, después cuando nació Benja, que literalmente le parte el control remoto por la cabeza, y Balta no le contestaba; Juan y yo tuvimos una charla puntual con él diciéndole que sí puede devolver, y que es importante que se defienda, que no deje que le peguen (ni siquiera su hermano). Y empezó a decir: “si el me pega yo le pego” (ya sé que no suena bien, pero es parte de que adquiera seguridad en sí mismo). Benja es distinto, no tiene inconveniente en agarrar lo que quiere y cuando no se lo das   grita, patalea o pega, sin problemas de expresión con su simple año y medio. Siempre digo que a cada uno le vino bien el hermano que tiene… que los va a ayudar a compensar.

Tengo pensado hablar con una psicopedagoga acerca del tema, no solo para ver de que manera se puede reforzar a Balta, en su autoestima, sino también, en sacar su agresividad. Y saber que tenemos que hacer nosotros, como padres, para acompañarlo.

Fui a hablar con la maestra hecha una tornado; y me explico que esta vez no había sido tan así: que el “golpe” fue accidental y que no fue una situación violenta: estaban jugando y se tropezaron, se cayó…

Hablé después con Balta, sola, y le dije que siempre lo iba a defender y le iba a creer, pero que tratara de no magnificar las cosas…él, me escuchó, y me repitió que no me había mentido y que lo sintió así.

¿Cómo se hace para darle mas seguridad  a un hijo? ¿Cómo se le transmite que en la vida tiene que aprender a defenderse, y que es necesario que lo haga? ¿Cuanto podemos dejar que esto continúe?

Aclaración: no estoy exagerando yo tampoco, no estoy diciendo que a mi hijo, lo tiraron al piso y le pegaron entre varios, con violencia, pero sí creo que lo que no solucionamos hoy, podemos lamentar mañana…

xoxo

Carla

 

Tirada de huevos

  Anoche fui a cenar con Juan, y hablamos sobre el tema que me tenía tan mal…. finalmente accedió a pagar todos los meses a mi padre como si fuera un crédito, aunque le dé bronca, y no termina de entender porque siempre es el quién tiene que pagar…(en realidad no es solo él, somos los dos, pero bueno, hablando de dinero Juan siempre es personalista)

Me costó empezar a hablar, me tomé medio Xanax antes de salir, y cuando empecé  a encarar la charla se me secaba la garganta; fui directo al punto, no dí vueltas, como siempre nos salvo el humor, no minimizando  la situación o las palabras,  sino tratando de desdramatizar las cosas. Aproveché para hablar del auto nuevo que se quiere comprar, de los viajes que quiere hacer, de “su vivir en Suiza” y la verdad no me guardé nada…. ni siquiera el pedido de que retire a Balta una vez por semana del jardín, para que yo pueda hacer algo para mi…

Haciendo cuentas, no me fue mal, accedió a pagar la deuda conmigo, no se va a comprar el auto con este dinero, y no se enojó, ni me grito. (No pude conseguir que fuera a buscar a Balta al cole una vez por semana, pero bueno, las batallas son así, algo siempre se pierde…)

Finalmente, no fue terrible, pero sí necesario.  Poner las cosas en claro de vez en cuando; un parate, una tirada de huevos, dicho mal y pronto, sirve para sentir que la pareja vive, que pasan cosas y nos retroalimentamos. Que podemos no estar de acuerdo, pero seguimos estando. Y el objetivo principal sigue siendo el mismo.

Solo me queda mi papá, pero es mucho mas duro de cortar…..

xoxo

Carla

Inconsciente de niños….

Me gustaría saber qué es lo queda en el inconsciente,  de todo este tiempo que
una dedica a jugar, leer, dibujar, contar cuentos, y armar plan con los hijos.

Me gustaría saber si Balta o Benja se van a acordar de las tardes de cuentos abajo de la manta, o las torres de bloques ( “con basamento” como diría Juan); si las plastilinas, los huevos rotos en preparaciones  de tortas,  los nesquick o los huevos kinder, serán parte de los recuerdos de su niñez, y será una infancia feliz…

Qué me acuerdo de la mía? Me acuerdo de caminar con mi papá a la escuela y la pasada por el kiosko a comprar figuritas;  que mi mamá me prepare la merienda, y me lleve a las múltiples actividades del momento, como: inglés, foniatría, y/o pintura… me acuerdo que mi papá me leía el cuaderno del colegio, los domingos y nos llevaba a dormir…. (Que ingrata! ahora me doy cuenta que mi mamá hacía un montón de cosas y sin embargo el mas presente para Pato y para mí, siempre fue mi papá… también el mas incondicional, el que “estaba”, aunque no lo viéramos mas de dos horas al día.)

Yo invierto mucho en mis hijos: me siento, juego, dibujo, corro, los llevo, los acompaño, hago actividades, a veces porque quiero y lo disfruto y otra porque me demandan y me dejo, aunque no tenga demasiadas ganas.  Juan hace también, a su manera, en sus tiempos, con sus cosas, yo aprendí a que él también puede hacer aunque no sea como yo lo haría…

Qué les quedará a mis hijos de estos primeros años? les quedará algo de su propio vínculo?, sobretodo a Benja que es tan chiquito….y se tira (literalmente) encima mío…? necesitará mi olor? mi cuerpo, mi calor?

Nosotros siempre hablamos de “equipo”, en esta familia, de que eso somos y vamos para todos lados (al menos casi siempre…) y me gustaría que Balta y Benja sintieran eso entre ellos, que mas allá de las diferencias, mas allá de la edad, y los intereses de cada uno, son un equipo, y se tienen el uno al otro.

Estar en cama también me hace pensar en eso….

xoxo

Carla