Tirada de huevos

  Anoche fui a cenar con Juan, y hablamos sobre el tema que me tenía tan mal…. finalmente accedió a pagar todos los meses a mi padre como si fuera un crédito, aunque le dé bronca, y no termina de entender porque siempre es el quién tiene que pagar…(en realidad no es solo él, somos los dos, pero bueno, hablando de dinero Juan siempre es personalista)

Me costó empezar a hablar, me tomé medio Xanax antes de salir, y cuando empecé  a encarar la charla se me secaba la garganta; fui directo al punto, no dí vueltas, como siempre nos salvo el humor, no minimizando  la situación o las palabras,  sino tratando de desdramatizar las cosas. Aproveché para hablar del auto nuevo que se quiere comprar, de los viajes que quiere hacer, de “su vivir en Suiza” y la verdad no me guardé nada…. ni siquiera el pedido de que retire a Balta una vez por semana del jardín, para que yo pueda hacer algo para mi…

Haciendo cuentas, no me fue mal, accedió a pagar la deuda conmigo, no se va a comprar el auto con este dinero, y no se enojó, ni me grito. (No pude conseguir que fuera a buscar a Balta al cole una vez por semana, pero bueno, las batallas son así, algo siempre se pierde…)

Finalmente, no fue terrible, pero sí necesario.  Poner las cosas en claro de vez en cuando; un parate, una tirada de huevos, dicho mal y pronto, sirve para sentir que la pareja vive, que pasan cosas y nos retroalimentamos. Que podemos no estar de acuerdo, pero seguimos estando. Y el objetivo principal sigue siendo el mismo.

Solo me queda mi papá, pero es mucho mas duro de cortar…..

xoxo

Carla

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Miserias personales

Disculpen la ausencia, estoy triste y no tenia muchas ganas de escribir.

El miércoles pasado llamé a la que fue mi analista terapéutica durante mas de 10 años, necesitaba claridad, y por suerte ayer pude encontrarme con ella.

En los últimos posts venia contándoles una charla pendiente con Juan sobre el dinero y lo mucho que me cuesta hablar con él, (y con mi padre) del asunto;  en breve resumen, mi padre nos prestó un dinero hace un año para terminar la casa, si bien nunca nos puso plazos, ni reclamó nada, yo se que la esta esperando de vuelta, y me parece que es lo correcto. Juan no lo cree así; no quiere ayudarme a devolverlo y a mi duele.

Estoy en el medio de los dos hombres mas importantes en mi vida. No puedo elegir, no puedo decidir. Y estoy triste.

Sé conscientemente que tengo que devolver ese dinero, porque no es mío (aunque algún día vaya a serlo); me dá vergüenza la actitud de Juan, que piensa y habla a viva voz de irnos de viaje, cambiar el auto, o comprar cosas para la casa, pero por otro lado también lo entiendo: el puso mucho dinero en nuestra casa, pero para quién lo escucha, parece vivir en Suiza…

Mi analista me sugirió hablar con los dos, por separado, y plantearles la misma situación: que desde su propio lado, los tienen algo de razón, pero que yo (y mis hijos) estamos en el medio, y no puedo elegir, ni me quiero separar tampoco.

Juan no procede bien, y en vez de cumplir 50, parece un adolescente con este comportamiento, pero no quiero separarme de él, por mas que su actitud no sea la correcta.  Mi papa es manejador, y siempre se valió del dinero, para marcar su territorio. No es malo, es muy generoso de hecho, pero en sus tiempos y a su manera.

Sábado a la tarde, Juan trabaja, Benja duerme, Balta esta jugando con amigo… yo me como la cabeza, tratando de ver como encarar la conversación porque por mas miedo que me produzca, no puedo verlo construir castillos en el aire. No es justo, para mí. Y me hace daño que no se dé cuenta de que me deja tan mal parada, que  no me cuide…

Todos tenemos nuestras miserias…

xoxo

Carla

Todo sobre mi madre

El sábado a la tarde tuve una patética reunión familiar, a la que fui engañada, pensando que era un encuentro divertido con mis tías y mis primas, nada, un bajón, del que me fui a la hora y media. Mi tía organizadora, bastante viva, me pregunto: porqué tan temprano… ? y le dije la verdad. Se lo tomó bastante bien, y me prometió que la próxima iba a ser entre nosotras. Fui con mi mamá, que estaba chocha de estar conmigo y con Benja, y a la vuelta mientras la llevaba de Martinez a su casa (centro) empezamos hablar de como estaba.

Algunas aclaraciones: mi madre es depresiva y no quiere hacer terapia, (según ella la que hizo no la llevo a ningún lado), esta medicada por el clínico, pero al parecer la medicación no le hace efecto. Mi madre es eternamente inconformista; nada le alcanza ni le sirve, siempre quiere lo que le otro tiene y espera mas de los que los otros le pueden/quieren y/o saben dar . Mi madre tiene un complejo de inferioridad considerable. Mis padres están casados hace 48 años, y se llevan bastante mal desde hace mas de 20. Para sumarle al perfil, mi madre, actualmente realiza un curso de cine, un taller de reflexión (en PAMI), toma clases de ingles, y cuando su cuerpo se lo permite, va a la gimnasio 3 veces por semana.

Volviendo al camino de vuelta, aproveche para preguntarle como estaba, y empezó: “no es que me queje, pero tu papá esta peor que nunca” (lease: mi papá le habla lo justo y necesario, no le tiene mas paciencia, y si bien adora a sus hijas, su verdadera perdición son sus nietos), “no quiere ir al cine, no quiere salir mas con amigos y claro, yo me quedo sola, hago todo sola, nadie nos invita a viajar, y mis amigas no están en posición económica de ir a ninguna parte, las del gimnasio ya no me invitan a las reuniones. Estoy muy sola.

Reconozco que soy medio bruta, y le tengo poca paciencia. La queja y yo no somos amigas, y menos, la queja de mi mamá. Así que empecé: vos no te decidís, pero tenes que volver a hacer terapia, papá es así hace mas de 20 años, y ya hablamos de que tenes que armarte una vida aparte para hacer cosas que él ya no quiere hacer como viajar, salir todos los fines de semana o reunirse con gente. Si tus amigas del gimnasio no te llaman, algo debes haber dicho, y si seguís yendo a cursos de PAMI, no vas a encontrar ninguna amiga para viajar ni a Brasil, a menos que sea en bus. Me miro horrorizada y dijo, yo en bus? ni en pedo. Mejor me busco un novio y listo, no te parece?

Ouch! Me quede helada.

xoxo

Carla