Martes 13

No se si alguno de ustedes es supersticioso, la realidad es que mis martes 13 suelen ser mejores que mis miércoles 14, no se rían, es así, es como si toda la mala suerte pasara de día para mí.

No tengo buenos días, hace casi una semana que me enteré, que es bastante probable que me quede sin trabajo a partir del mes próximo, no me lo han confirmado aún, pero lo veo venir… hace cosa de un año medio sabía que mas tarde o mas temprano esto ocurriría, la venta de la compañía en la que trabajo free lance hace 5 años, de alguna manera significaba el fin de mi consultoría en esta empresa, la realidad es que se estiró, y si bien antes de irme de vacaciones estaba todo bien, las cosas han cambiado. Encima justo el día que me estaba yendo de vacaciones (estaba camino al aeropuerto) me escribieron por una entrevista para un nuevo trabajo, pero entre idas y vueltas, nada ocurrió …

Ayer no fue un buen día, la suposición se materializó, cuando la Directora mundial de Marketing me dijo claramente y a las 9 AM que debíamos revisar el calendario del año para ver en que meses convenía que viniera, nadie mas dijo nada, pero yo sentí que se me llenaban los ojos de lágrimas, ya sé que estoy grande y debería manejar mis emociones y mi ansiedad. La realidad es que no puedo, me juegan una mala pasada, y en mi estado de sensibilidad, me aguante un poco, me metí en le baño e hice fuerza por no llorar en público.

Mañana me confirmaron la reunión para mañana a la mañana, pero yo presiento una mala espina… y les juro que hace una semana vengo haciendo ejercicios diarios de mente positiva, y trato de focalizar en cosas buenas, pero ante esta realidad, me cuesta.

Juan dice que debería volver a busca trabajo en relación de dependencia, ya que me pongo muy mal cuando me pasan estas cosas, yo creo que mis hijos son todavía pequeños para desaparecer todo el día, y la verdad es que no quiero. No quiero encerrarme en una oficina todo el día, tener horarios y pedir por favor cada vez que necesito hacer algo con mis hijos, pero por otro lado, necesito el dinero, nuestros gastos fijos son altos, y mas allá de tener algunos ahorros, no me imagino dejando de trabajar….

Ya se que todo pasa, que no será eterno, y que algo surgirá…. que de alguna manera las cosas se acomodan, y seguramente encontraremos la manera de acomodarnos; que algo bueno aprenderé, que seguramente surgirán otras cosas… lo sé… la vida se renueva y se transforma.

Pero hoy estoy triste, lloro por cualquier cosa, y me cuesta defender mi posición en este estado. Seguramente algo tendré que aprender de todo esto, y soltarlo significará también ganar otras cosas (ven, tengo pensamiento positivo), pero la falta de trabajo, o de algunos de los pies de esta pirámide que soy yo, me dá inseguridad, miedo, e incertidumbre… hacen fuerza por mí?

Gracias!

Carla, triste…..

(solo para cerrar la situación tuve 2 reuniones pero no me dieron respuesta)

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Complejo de Edipo


No es nuevo, que mi relación con mi padre es bastante edípica; ni tampoco que soy una eterna agradecida a su contención, su soporte y su generosidad.

Finalmente y como tema pendiente (ver: https://apasionadablog.wordpress.com/2011/08/13/miserias-personales/ y https://apasionadablog.wordpress.com/2011/08/20/tirada-de-huevos/) organice todo un operativo para caer en la casa de mi papá cuando estuviera solo: ubique a mis dos hijos, aproveche que mi madre no estaba y que a mi sobrina no le tocaba visitarlo, y fui. Estaba nerviosa, un poco angustiada, y tratando de ordenar las ideas en mi cabeza, mientras lloraba en el auto, y así aparecí, de sorpresa.

Lo mas importante fue que pude decirle todo lo que pensaba, lo que sentía: la bronca, la impotencia, lo que había hablado con mi analista, las palabras hirientes de mi mamá, con respecto a mi situación, mi vergüenza interna…. y lloré como hace años no hago, como nadie me ha visto jamás, lloré toda mi miseria, mi bronca, y mi vergüenza, como solo puedo llorar ante alguien que siempre va a ser incondicional…. Mi papá me abrazó mucho, me dio esa seguridad que yo sentía cuando era chica: que nada malo podía pasarme dentro de ese abrazo y que todo se iba a solucionar.

Me entendió, me apoyó, y me dijo que iba a pensar todo lo que le había dicho, que no me preocupara….

Volví mas tranquila, mas aliviada, él, me pidió perdón por no haber escuchado mi necesidad de hablar antes, y creer que estaba reclamando un poco de atención.

El martes que viene mi papá cumple 80. Esta muy bien, mas allá de los achaques propios de la edad, no se cuantos años mas me queden de él, sé que cada rato que lo tengo me siento afortunada.

un poco menos miserable

xoxo, Carla

 

Miserias personales

Disculpen la ausencia, estoy triste y no tenia muchas ganas de escribir.

El miércoles pasado llamé a la que fue mi analista terapéutica durante mas de 10 años, necesitaba claridad, y por suerte ayer pude encontrarme con ella.

En los últimos posts venia contándoles una charla pendiente con Juan sobre el dinero y lo mucho que me cuesta hablar con él, (y con mi padre) del asunto;  en breve resumen, mi padre nos prestó un dinero hace un año para terminar la casa, si bien nunca nos puso plazos, ni reclamó nada, yo se que la esta esperando de vuelta, y me parece que es lo correcto. Juan no lo cree así; no quiere ayudarme a devolverlo y a mi duele.

Estoy en el medio de los dos hombres mas importantes en mi vida. No puedo elegir, no puedo decidir. Y estoy triste.

Sé conscientemente que tengo que devolver ese dinero, porque no es mío (aunque algún día vaya a serlo); me dá vergüenza la actitud de Juan, que piensa y habla a viva voz de irnos de viaje, cambiar el auto, o comprar cosas para la casa, pero por otro lado también lo entiendo: el puso mucho dinero en nuestra casa, pero para quién lo escucha, parece vivir en Suiza…

Mi analista me sugirió hablar con los dos, por separado, y plantearles la misma situación: que desde su propio lado, los tienen algo de razón, pero que yo (y mis hijos) estamos en el medio, y no puedo elegir, ni me quiero separar tampoco.

Juan no procede bien, y en vez de cumplir 50, parece un adolescente con este comportamiento, pero no quiero separarme de él, por mas que su actitud no sea la correcta.  Mi papa es manejador, y siempre se valió del dinero, para marcar su territorio. No es malo, es muy generoso de hecho, pero en sus tiempos y a su manera.

Sábado a la tarde, Juan trabaja, Benja duerme, Balta esta jugando con amigo… yo me como la cabeza, tratando de ver como encarar la conversación porque por mas miedo que me produzca, no puedo verlo construir castillos en el aire. No es justo, para mí. Y me hace daño que no se dé cuenta de que me deja tan mal parada, que  no me cuide…

Todos tenemos nuestras miserias…

xoxo

Carla